HOLOCAUSTO - CAMPOS DE CONCENTRACIÓN - MAUTHAUSEN
 
ESPAÑOLES EN MAUTHAUSEN
 
   
     
 
El comando Poschacher
 
     
 
Juan Pedrol Carbonell
Identidad desconocida
José Alcubierre Pérez
José Aviñó Sabaté
Identidad desconocida
Manuel Cortés García
Félix Labara Peña
Manuel-Angel Ramos Barril
 
 

El “comando de trabajo Poschacher”, estaba compuesto de jóvenes españoles (los historiadores no se ponen de acuerdo con el número de ellos, se habla de entre 38 y 50 jóvenes).

El más joven de ellos, Félix Quesada, tan solo tenía 13 años, cuando en 1940 llegó a Mauthausen. A pesar de la juventud de todos ellos, ya habían pasado muchas vicisitudes: algunos habían sido voluntarios del Ejército Republicano de España, todos habían huido en 1939, tras la victoria de Franco, hacia Francia y habían sido internados en campos del sur de Francia. Algunos de ellos se habían alistado en el ejército francés para luchar contra la amenaza de la invasión alemana. Finalmente cayeron en manos de los alemanes. Muchos llegaron en agosto de 1940 con un transporte directo desde Angulema (Francia) a Mauthausen (El Convoy de los 927), donde fueron registrados como “españoles rojos”.

La empresa Poschacher, aún hoy existente, explotaba en Mauthausen algunas canteras y precisaba de mano de obra. La cantera era explotada por Anton Poschacher, un dirigente nazi local que empleaba mano de obra esclava proveniente del campo de concentración de Mauthausen, para la explotación de su cantera ubicada en el pueblo de Mauthausen.

“El austriaco les daba diez calderas de comer al día, nabos que nadaban en abundante agua, y unos cuantos cigarrillos al mes. Trabajar en la cantera de Poschacher significaba disfrutar de ciertas ventajas. Salir más a menudo, moverse con libertad dentro del campo, ser tratados un poco mejor, o sea, en vez de ser asesinados, tan solo recibir golpes de su Kapo, al que llamaban “el bigotes””.

Según una orden de Heinrich Himmler de finales de 1941, los prisioneros de los campos de concentración debían ser formados como canteros para construir obras suntuosas después de que los nacionalsocialistas ganasen la guerra. La formación de los jóvenes empezó a principios de 1942 y se llevó a cabo bajo la supervisión de cuatro hombres de las SS y un jefe de comandamiento.

Los “potchacas”, tal como se nombraba a los aprendices de Poschacher en la jerga del campo, tenían una posición especial en el mismo y, en otoño de 1944, fueron soltados del campo para continuar trabajando en las canteras como trabajadores civiles. Las fotografías mostradas en la parte superior fueron tomadas poco antes de su excarcelación en otoño de 1944. Se trata de las típicas fotos de carné. Los prisioneros llevaban ropa civil, y los números de prisionero – como si se tratase de algo secundario – a menudo solo se reproducen parcialmente o no son visibles.

El hecho de que los jóvenes todavía fueran prisioneros del campo de concentración cuando se tomó la fotografía y que todavía no eran trabajadores civiles puede verse fácilmente en algunos de ellos por la denominada “Himmler-Straße” o “Lausrinne” (así se llamaba en el campo a la línea rapada en la cabeza que, en caso de fuga, debía ayudar a identificar a los presos).

Puede ser que se lo tomaran con filosofía, quizás por que tenían un arma a su favor, la juventud. Bromeaban con los egoístas, los tramposos, en general a los que no colaboraban con la solidaridad general. Una vez por ejemplo saquearon el armario de un preso privilegiado. El armario estaba repleto de tabaco, ropa y alimentos. Sólo le dejaron dos paquetes de cigarrillos y dos mudas con una nota que decía:

mientras hay gente que pasa frio y que no puede fumar, tu has acaparado la ropa que otros necesitan y los cigarrillos que no pueden tener. Como no queremos ser como tú, te dejamos lo que necesitas para tu uso personal yesperamos que esto te sirva de lección”.

 
 

Algunos integrantes del comando fueron:

José Alcubierre Pérez (número de matrícula 4.100)

De Tardienta (Huesca) nacido en 1926.

En Angulema (Francia) le sorprendió la invasión nazi y fue deportado junto con su familia a Mauthausen, con catorce años de edad recién cumplidos. En el campo central, Alcubierre estuvo destinado a limpiar las calderas de la cocina, un trabajo privilegiado, pues le permitía complementar su alimentación con los restos que quedaban en las enormes calderas. Posteriormente fue destinado a la cocina del Kommando César (Voecklabruck) y cada día salía escoltado del campo arrastrando un carro hacia el pueblo para buscar hielo. Los niños austriacos le tiraban piedras y le hacían burla porque lo confundían con un payaso por el aspecto de la ropa que llevaba.

En el año 1944, Alcubierre fue encuadrado en el comando Poschacher.

José Aviñó Sabaté (número de matrícula 9.027)

Jacinto Cortés García (matrícula número 9.030)

Nacido en Pechina (Almería) el 30 de enero de 1923.

Internado en Mauthausen con diecisiete años, llegó en el convoy de Angulema (Francia), junto con sus padres y seis hermanos. Quedaron en el campo el padre y tres hermanos y sólo sobrevivieron Jacinto y Manuel.

Cinco meses más tarde Jacinto fue trasladado al campo de concentración de Gusen, pero a principios de 1942 fue trasladado de nuevo al campo central

A partir de 1943 pasó a formar parte del comando Poschacher.

Jacinto fue uno de los responsables de salvaguardar los negativos robados en el laboratorio de las SS, escondiéndolos en el pueblo de Mauthausen y después confiándoselos a la Sra. Pointner.

Tras su liberación, Jacinto se instaló en la población francesa de Angulema y más tarde en Perpiñan donde murió en el año 2003.

Manuel Cortés García (número de matrícula 3.825)

Nacido en Pechina (Almería) el 23 de febrero de 1925.

Internado en Mauthausen con quince años, llegó en el convoy que partió de Angulema (Francia) el 20 de agosto de 1940, junto con sus padres y seis hermanos. Quedaron en el campo el padre y tres hermanos y sólo sobrevivieron Jacinto y Manuel.

Manuel permaneció en el campo central mientras que Jacinto, cinco meses más tarde fue trasladado al campo de concentración de Gusen.

A partir de 1943, Manuel pasó aformar parte del comando Poschacher.

Tras su liberación, Manuel vivió algunos años en Francia, hasta que a principios de los años 1950 se trasladó a Polonia donde cursó estudios de ingeniería y formó una familia.

En la década de 1970 se instaló en Gijón (Asturias), donde murió en el año 2003, pocos días después que su hermano Jacinto.

Jesús Grau Suñer (número de matrícula 4.148)

Nacido el 25 de diciembre de 1923 en Calaceite (Teruel). Grau, llegó al campo de concentración de Mauthausen (Austria) procedente de Angulema.

En el campo formó parte del comando Poschacher, hecho que aprovechó para junto con Jacinto Cortés García, sacar las fotografías del campo, instantáneas que le facilitaba Francisco Boix.

Cuando Mauthausen fue liberado, Jesús Grau y Francisco Boix recuperaron las fotografías que habían sacado y pronto las entregaron a la prensa francesa.

El testimonio de Francisco Boix y las fotografías salvadas por el grupo de Jesús Grau fueron una prueba muy importante en los Juicios de Nuremberg y sirvieron para condenar a la cúpula dirigente del ejército nazi.

Murió en Francia en 1991.

Félix Labara Peña (número de matrícula 6.626)

Labara era Natural de Candasnos (Huesca)

Ramón Milà Farrerons (número de matrícula 3.975)

Aún no habiendo participado en la Guerra Civil española, con tan solo 15 años de edad recién cumplidos cuando de inició la Guerra Civil.

Milà sufrió el exilio en los campos de refugiados franceses y el traslado a Mauthausen donde formó parte del comando.

David Moyano Tejerina (matrícula número 6.060)

Originario de Ujo (Mieres) (Asturias), nacido el 25 de enero de 1922.

Durante la Guerra Civil española lucho del lado republicano.

Estuvo prisionero en el Stalag XI-B (Fallingbostel).

Moyano fue deportado a Mauthausen, el mismo día en que cumplió 19 años (el 25 de enero de 1941). Dentro del campo fue matriculado con el número 6.060 y asignado al Kommando Poschacher.

Juan Pedrol Carbonell (número de matrícula 6.655)

Nacido en Barcelona el 27 de marzo de 1923

El 27 de enero de 1941, Pedrol fue recluido en el campo de Mauthausen donde a partir noviembre de 1943 formó parte del comando Poschacher.

A la edad de 22 años, salió del campo el día de su liberación, el 5 de mayo de 1945.

Después de ser liberado se dirigió a París donde formó una familia. Murió en los años 1980.

Félix Quesada Herrerías (número de matrícula 3.854)

Nacido en Serón, Almería, el 4 de mayo de 1926.

Quesada fue deportado desde Angulema (Francia) a Mauthausen, el 24 de agosto de 1940, a la edad de 14 años.

En 1944 pasó a formar parte del comando Poschacher hasta que fue liberado el 11 de octubre de 1944.

Yo he hecho todo para llegar a ser como todo el mundo pero me doy cuenta de que no es así, soy un poco especial porque he quedado marcado”.

Murió en Antibes (Francia) el 5 de septiembre del 2005.

Manuel-Ángel Ramos Barril (número de matrícula 4.198)

El 24 de agosto de 1940, Ramos llegó al campo concentración de Mauthausen (Austria) procedente de Angulema (Francia) en el convoy de los 927. Ya en Mauthausen, formó parte del comando Poschacher.

Ramiro Santisteban Castillo (número de matrícula 3.237)

Cántabro, nacido en 1921.

Santisteban, último presidente de la autodisuelta Federación Española de Deportados e Internados Políticos, es uno de los 18 supervivientes españoles del Holocausto que han promovido, con el patronazgo de la organización de derechos humanos “Equipo Nizkor”, la querella contra los guardianes de los campos.

Fue capturado en mayo de 1940 por el ejército de Hitler en la localidad gala de Amiens, cuando luchaba contra los nazis junto a los franceses tras la invasión del país vecino en la llamada “guerra relámpago”.

Ramiro Santisteban fue llevado a Mauthausen donde arribó el 6 agosto de 1940 con la aquiescencia del régimen franquista, que en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial promovió el internamiento de los ex combatientes republicanos arrestados por la Wehrmacht. Llegó con 17 años al centro nazi, acompañado de su padre y de su hermano mayor.

Su hermano también logró salir con vida del campo, pero su padre, muy debilitado, murió quince días después de su liberación.

Jesús Tello Gómez (matrícula número 3.841)

Natural de Épila (Zaragoza)

Fue miembro del denominado “Convoy de los 927” de Angulema, la deportación en masa de republicanos españoles al campo de concentración de Mauthausen el 20 de agosto de 1940, dos meses después de que Francia firmara la rendición. Este contingente, según diversos historiadores, fue el primero de presos de Europa occidental que Hitler internó en campos de concentración.

El 24 de agosto, después de cuatro días de penoso viaje, el tren se detiene en la estación de un pueblo llamado Mauthausen. El nombre no le dice nada a nadie. Estamos en 1940 y la fama del que sería uno de los campos más crueles del sistema de concentración y aniquilación del nazismo todavía no se conocía.

Tello, aún hoy, recuerda el ruido de los cerrojos y las puertas de los trenes que se abrían. Y gritos, los de las SS, los ladridos de sus perros.

“Iban vagón por vagón preguntando: wie alt, wie alt, que quiere decir qué edad tienes. A la que pasabas de los 10 años ya te decían, raus, raus, y nos sacaban fuera del tren .No podías ni despedirte de la familia”.

Tello recuerda esos 186 empinados escalones de la cantera, miles de prisioneros haciendo ese viaje una y otra vez cargados con piedras inhumanas de soportar para cuerpos mal vestidos, mal calzados, sin alimento. ”El muro principal de la entrada lo han hecho piedra a piedra los republicanos españoles”.

“Si uno no podía más y soltaba el pedrusco, caía sobre el que estaba atrás, y éste sobre el otro. Moría mucha gente. Los SS empujaban a los más débiles desde arriba del todo de la cantera, por el precipicio. Yo he visto morir a mucha gente así, con el "salto del paracaidista" que le decían. Mauthausen era un campo de exterminio. Primero tenías que dejar tus fuerzas y luego, a la basura”.

 
 
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Fuentes: Imagenes y Memoria de Mauthausen. Catálogo de la exposición con el mismo nombre. Editions Tiresias